“Lo Tuyo” (personal y cuidado profesional)

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En esta ocasión quiero dedicar esta publicación a todas las personas que se acercan a CREAR. Profesionales y no necesariamente profesionales. Muy especialmente a mis compañeros profesionales de área psicosocial y Cuerpos de Seguridad.

Todos hemos vivido o viviremos situaciones inesperadas. Todo puede cambiar en un segundo. A veces las cosas que suceden son especialmente duras diciéndote sin tapujos que cambies tu forma de vivir. Los que habéis pasado por esto o lo estáis pasando sabéis a que me refiero; una muerte, una enfermedad… En ocasiones te encontrarás o te habrás encontrado, tú persona, envuelta de profesionales, protocolos y procedimientos. Personas, que saben qué hacer con “lo tuyo”.

Y Lo Tuyo, ahora sí con mayúsculas seguramente ha sido una mezcla de shock, extrañeza, impotencia, tensión, incertidumbre, y a veces silencios. O incluso soledad. Descontrol de otras personas, llantos desesperados y personas deambulando. Nos aceramos precisamente a mirar eso. Y aparecemos, las personas, profesionales y hacemos algo con Lo Tuyo. Reconocemos la realidad a la que muchas nos hemos tomado el interés en conocer por formación, o porque la vida nos las ha mostrado también en nuestra propia experiencia. Tenemos una forma de mirar y ver y habilidades en desarrollo.  Y nos pedís que os ayudemos a conseguir vuestros más intensos deseos: sacar de las drogas a un hijo, salvar la vida a un familiar, quitaros el sufrimiento, y devolveros armonía.

Me gustaría confesarte que mientras tanto, nosotros personas, estamos en medio de vuestras demandas a veces críticas. Entre los protocolos y la ley. A veces sin buscarlo nos encontramos con la muerte, o mediamos entre ella y la propia vida. Y en ocasiones aunque no te lo digamos no tenemos red. En ocasiones algunas personas, profesionales, terminan envueltas en juicios a razón de lo sucedido en sus intervenciones. En ocasiones, al terminar un servicio llegamos a casa y al meternos en  la cama nos mordemos el labio resistiendo las lágrimas. Te implicas. A veces, el trabajo te acompaña el resto del día pensando que pasará con esa persona y la incertidumbre de si aún la encontrarás mañana. Intentamos estar unidos a la vida. Y hay algo que quizá tampoco te digamos y es que a veces nos faltan recursos económicos, materiales, humanos y eso hace que veamos la realidad y es que esas faltas pueden perjudicar tu vida. No es lo mismo verlo en televisión que vivirlo en directo. ¿Y qué pasa con las personas, profesionales… no sentimos? Pues os puedo enumerar algunas situaciones en la que nunca, jamás en la vida querríamos nosotros estar: comunicar malas noticias, atender un intento de suicidio, estar en un accidente, comunicar que un familiar ha sido asesinado, atender a una niña o un niño fallecidos, violaciones. Estos y otros, son servicios que No queremos hacer.   Trabajar con las personas con situaciones que siempre son inesperadas, implica reconocer que algo se daña y que eso entraña un sufrimiento.  Implica reconocer que algunos padecimientos se curan o pasan, otras veces no y lo sentimos mucho.

A veces nosotros también creemos que podemos hacer frente a todo y viene algo y te dice que no. Tenemos también nuestros problemas “personales”. Y además nos han hecho creer que somos súper hombres y súper mujeres capaces de acabar con cualquier problema. Sé que no te gusta que nadie te falte al respeto y a nosotros tampoco. Estaría bueno que de la misma manera que miramos vuestra persona nos recordáramos que todos lo somos y que recuperar el valor de la vulnerabilidad, la humanidad, la dignidad y el respeto ajeno es simplemente creativo y curativo. Muchas gracias.

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