Duelo respetado

Cuando un duelo importante nos llega en la vida, nos damos cuenta que nadie nos ha enseñado a qué hacer con eso exactamente.

Muy probablemente además recibirás típicas frases de: Comprate otro perro, tu lo que necesitas es un «meneo». De forma más o menos grosera la gente te dirá que tienes que huir de lo que sientes, cuando lo cansado es estar huyendo. También te harán parar de llorar de mil formas posibles aunque llorar a esa persona, animal, planta o cosa sea lo único que te queda para sentirte unido.  Y el gran mito que dice que el tiempo lo va a curar, cuando la realidad es que el duelo es un proceso activo no pasivo. La idea interesante es preguntarnos: ¿Qué haces tú con tu duelo?. Un va caminando por sus etapas en la medida en que siente que es el momento, ni antes ni después. Podrás intentar distraerte, que por cierto pequeños momentos de evitación son normales y sanos, pero si no elaboras activamente el duelo en el siguiente se despertarán todos los que mandaste a dormir.

SIÉNTETE EN DUELO, POR QUE UNA VEZ QUE LO SIENTAS DE FORMA SINCERA, VIVIRÁS LA EXPERIENCIA DE CERTEZA DE QUE LLORAS POR UN AMOR INDESCRIPTIBLE.

El dolor es la voz del amor expresándose. Como decía Washington Irving:

«Hay algo Sagrado en las Lágrimas. No son señal de Debilidad sino de Poder. Son las mensajeras de una Pena abrumadora y de un Amor indescriptible.»

Te acompaño desde el sentir.

 

 

Sexualidad diversa

Un desarrollo adecuado de la sexualidad permite a las personas aprender muchísimo.  La forma en que una persona a desarrollado o no su vida en relación a la sexualidad nos permite conocer como hacemos relaciones humanas, con qué imaginario la sociedad nos enseña lo qué es la sexualidad.La sexualidad es otro aspecto más de desarrollo en la vida de una persona, un aspecto más en que se construye la personalidad de los seres humanos.  Permite conocerse a uno mismo y en relación a otros.  Implica conocer nuestras creencias sobre el tema, sentir nuestros impulsos…

Si por otro lado hablamos de sexualidad en diversidad funcional, en nuestra sociedad nos encontramos con que son víctimas de mofas por los «normales» en relación a la sexualidad, víctimas del desprecio y el rechazo, víctimas de abusos sexuales por los impulsos abusivos y de quien cree que tiene derecho a tratarles de forma indigna (identificados en la idea arraigada que el sexo es sinónimo de corrupción, actúan esta).  Una forma de violencia y de negación de la calidad de Persona.  ¿Por qué si no incluso desde las propias familias el sexo y sus familiares con diversidad funcional es un tabú que ni si quiera se habla?.

No solo hablo de la consideración cristiana del sexo como pecado. Hablo de que la osadía sana de que una persona con diversidad funcional quiera vivir de forma plena su sexualidad hace que automáticamente se convierta en DELITO y automáticamente el castigo es arrebatarlo el derecho social y legal de satisfacer su necesidad sexual (necesidad básica según Maslow por cierto)

Por otro lado hemos pasado de vivir la sexualidad en nuestra sociedad como un aspecto a reprimir, al otro extremo que es la hipersexualización, el sensacionalismo y a usarnos como objetos de consumo, y puntos conseguidos por cada acto, tal como si fuera una competición. El coito y punto. Un azucarillo momentáneo con efectos prolongados de insatisfacción frente al pequeño instante orgásmico. El verdadero control que ejerce la sociedad sobre la sexualidad ha sesgado la raíz valiosa y el sentido profundo de esta parte tan importante de nuestra vida, convirtiéndonos en esclavos de la estética y la compra del placer.

Quienes hemos descubierto que la sexualidad es algo más allá de lo que nos han enseñado y hemos interiorizado, quienes apostamos que la única sexualidad válida es la respetuosa y placentera vivida en toda su inmensidad hemos conseguido estabilizar nuestro carácter y satisfacer nuestra intensidad sexual.  Cuando la libertad y los derechos se pueden satisfacer, la rebeldía se relaja.  rebeldía que surge por no podernos satisfacer sexualmente de forma completa y por tener que conseguirla como se consiguen todos los derechos en esta sociedad…a través de la lucha de derechos que se nos arrebatan.

Además de alguna de estas cosas, yo tampoco puedo decirte qué es la sexualidad y lo que hablaremos durante tiempo es de lo que no es, por que en esto también estamos programados….para dar paso a lo que ES. De lo que sí estoy segura es que trabajaré por recordarte tu derecho a una SEXUALIDAD LIBRE.

Corazón afligido

A veces mantenemos el corazón afligido nos cargamos de actividad, en un intento de no sentir lo evidente.

No seré yo quien te diga que está mal o que deberías cambiar. Pero te puedo invitar a que pares un instante para mirar este asunto. Que juntos podamos comprender sin presión lo que se encuentra tras esta hiperactividad frenética, nada que de miedo.

Después podemos lanzar algunas preguntas y esperar desde la tranquilidad la respuesta ¿Qué evades en la frenética actividad?

Acto seguido te diré que te respetes en eso o en cada cosa que venga y sientas. lo que te hace sufrir no es la aflicción sino el intento de escapar de ella, como si pudieras hacerlo… esa evasión otras veces ayuda a afrontar los momentos con una mayor fuerza.

La idea es decirle un sí amplio e intenso a todo lo que está, viene y va. Recoger lo sano de cada movimiento y aprender de eso y el resto.

Vamos juntos.

Sobre la empatia y la compasión

Hace un tiempo alguien me pidió que escribiera sobre la empatia y la compasión, espero que os guste.

La empatia no justifica los actos de nadie, simplemente intenta entender una reacción y si esta es normal. La verdadera empatia nota la presencia del sufrimiento y se mantiene presente ante él. Es sensibilidad pura. La empatia no juzga tampoco, y entiende que en las cosas no hay culpa sino responsabilidad. La empatia como decía antes no justifica, y se puede usar para poner límites y decir a veces lo que no se quiere escuchar, saliendo desde el silencio para romperlo. La empatia a veces transcurre no obstante, en el silencio. La empatia al ser sensibilidad pura no vierte opiniones. La empatia asiente ante los límites, entiende los días malos y grises, incluso los comportamientos más inhumanos entendiendo que la compasión se alegra del fin del sufrimiento del asesino, violador, etc. La compasión y la empatia no son meros sentimientos, siempre impulsan a la acción.

Shakespeare:Hamlet, Acto II, escena VI

Nunca sobra recordarnos que el amor es lo más importante

 

Duda que sean fuego las estrellas,

Duda que el sol se mueva, duda que

La verdad sea mentira, pero no dudes

jamás de que te amo.

 

Si no recuerdas la más ligera locura

en que el amor te hizo caer, no has

amado.

 

El amor consuela como el resplandor

del sol después de la lluvia.

La relación exigente y alternativas

Para acabar esta semana con el tema de la exigencia voy a hacer algunos comentarios sobre la relación exigente y posibles alternativas.

La exigencia no es algo de lo que enorgullecerse. La exigencia nunca satisface. La exigencia no es el camino y la excelencia no siempre es el resultado de exigencia. Aunque hasta ahora esto es lo que hayas creído. La exigencia tortura.

La persona que exige no ve la forma en que trata  a los demás. Tampoco como le hace sentir. El exigente ve lo que «hay que cumplir» pero no ve el estado, o como se siente a quien esta exigiendo. Deja de tenerle en cuenta, como si fuera un entrenador que deja de tener en cuenta si su entrenado tiene sed, frío, cansancio e incluso alguna lesión…grave eh?. El exigente cree que siempre el otro está en buenas condiciones para hacerlo todo y disponible de forma permanente y perfecta para responder afirmativamente a su exigencia. Cree que si la otra persona no hace algo o no lo hace tal como tenía en sus planes es que no quiere no que no puede. ¡Qué injusto!. Es como si pensaras que por poner gasolina a un coche sería suficiente para mover un coche, cuando en realidad su funcionamiento es mas completo y rico,  y a veces complejo.

El hecho de exigir hace que te identifiques con un rol mandatario, hace que solo veas tu objetivo y que en ocasiones es lícito que haya un no por ejemplo. Si tu mandas y exiges estás dando por hecho que la respuesta siempre va a ser sí. Si esto escapa de tus planes creerás que se está oponiendo ( y muy probablemente eso no es así pero es importante que des la confianza para que habléis y conocer que está pasando). Antes incluso hay una alternativa que es proponer, pedir, preguntar, pedir permiso, etc. Donde le devuelves a la otra persona el derecho a decir No, ahí es donde ya no sientes que alguien haya hecho algo tal como desobedecer. Permites que el diálogo continué. Si esto no se da habrás conseguido generar un mal ambiente y un conflicto sostenido en el resentimiento. ¿Eso es lo que quieres?.